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Historias de éxito de pacientes

Angel Levas

Angel Levas

Éxito para Angel: No renunciar a nada

La palabra “jubilación” no está en el vocabulario de Evangelos “Angel” Levas. Comenzó a trabajar cuando tenía 10 años, cortando panes en el puesto de perros calientes que sus padres tenían en el centro de Lexington, Kentucky. Después de graduarse de la Universidad de Kentucky con una beca ROTC, se desempeñó como oficial de la Fuerza Aérea en Alemania antes de regresar a casa para asociarse con su hermano, John Levas, y transformar el negocio de sus padres en el destino gastronómico de primera clase en la ciudad. “Estaba casado con el restaurante”, recuerda. “Trabajaba 14 horas como mínimo”.

Cuando cerró el restaurante, ingresó en la siguiente fase de su carrera: vender dispositivos de microcirugía para oftalmología. “Pensé que si podía vender perros calientes, podría vender cualquier cosa”, bromea. A sus 83 años, Angel todavía tiene un interés activo en el negocio, ya que le da tiempo para disfrutar de su pasión por los viajes, incluido ir a Creta, lugar de origen de sus padres, y le deja tiempo para sus muchos otros intereses y actividades.

A principios de 2013, Angel se sometió a una cirugía abierta de intestino, y pasó dos semanas recuperándose en el hospital. Menos de un año después, desarrolló una hernia quirúrgica cuando parte de su intestino comenzó a empujar a través de su pared abdominal, en la zona donde había quedado debilitada por la cirugía. Frustrado, buscó el asesoramiento del Dr. J. Scott Roth, cirujano de la Universidad de Kentucky, quien recomendó el uso de la malla Phasix™ de Bard para reparar la hernia. El Dr. Roth explicó que la malla Phasix® es un parche para hernia sintético totalmente reabsorbible que proporciona una reparación fuerte y duradera sin dejar material extraño de forma permanente en el cuerpo.

“La idea de que en un par de años no quedara ningún material sintético en mi cuerpo realmente me pareció muy interesante”, dice Angel. Ya totalmente recuperado, Angel ha disfrutado de viajar, incluso visitas a los simposios de oftalmología en San Diego y Barcelona, y su visita anual a Creta. “No tengo tiempo para poner mi vida de lado por otra cirugía”.